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Principios y Estándares de Seguridad



PRINCIPIOS Y ESTANDARES DE SEGURIDAD

La resistencia al robo de los equipos de seguridad física - esencialmente cajas fuertes y puertas de bóveda - ha sido objeto de normalización desde hace más de sesenta anos. Sin embargo, estas normas han sido por lo general de carácter nacional y sólo más recientemente de escala regional en Europa. Aún hoy, en 2009, no se cuenta con una norma internacional, es decir, de reconocimiento global, para estos productos. Ello significa que en diferentes mercados se encontrarán vigentes normas y reglamentos técnicos distintos y muchas veces tambien distantes, lo que favorecerá su uso como barrera técnica al comercio.

Dos normas destacan especialmente sobre el resto: la norma norteamericana ANSI/UL 687 y la norma europea EN 1143-1, y en las líneas siguientes se describen algunos de los aspectos más importantes de una y de otra, tanto en sus principios como en su metodología.

ANSI/UL 687

La norma UL 687 (Underwriters Laboratories, Inc.), adoptada como norma nacional norteamericana por ANSI y también como reglamento del departamento de defensa de los Estados Unidos, DoD, tiene por título "Cajas fuertes resistentes al robo". Su edición actual es la decimotercera (2000), datando la primera del año 1938; su ISBN es el 0-7629-0525-5. Un ejemplar de esta norma puede obtenerse en Global Engineering Documents (1-303) 3977956 (www.global.ihs.com).

Las dos secciones principales de esta norma abarcan respectivamente los requisitos constructivos y los requisitos funcionales. En esencia, la norma prevé una clasificación de la resistencia al robo de cajas fuertes de acuerdo a un esquema de aptitud definido a priori basado en esos requisitos constructivos y funcionales.

Los requisitos constructivos especifican en todos los casos pesos mínimos, el uso de anclajes en caso de cajas de peso inferior al mínimo, cerraduras a utilizar, y características del ducto para cable de alarma/status de apertura, si lo hubiera. En el caso de cajas cuya resistencia sólo será ensayada en la cara frontal, la norma también especifica espesores y materiales para las caras no ensayadas.

Los requisitos funcionales son los que dan lugar al ensayo o prueba que determinará, mediante ataque, si la caja ensayada es apta o no. El criterio para la determinación de la aptitud es el logro o no de un acceso mediante la apertura de la puerta o de un orificio de forma y tamano especificado.

La clasificación prevé un total de diez clases o categorías de resistencia al robo basadas - salvo una excepción - en tres factores: tiempo de ataque, tipo de herramientas utilizadas en el ataque y número de caras sometidas al ataque. Las categorías están codificadas combinando la indicación de: (1) tiempo de ataque (15, 30 o 60 minutos), (2) tipo de herramientas utilizadas (TL, herramientas mecánicas y electromecánicas; TRTL, además de las anteriores, soplete; TXTL, ademaás de las anteriores, explosivos), y (3) número de caras sometidas a ensayo (x6 indica seis caras, ninguna mención indica que sólo se ensaya la cara frontal).

Son, por consiguiente, clases, por ejemplo, las siguientes:

- TL-15, indicando ensayo sólo en la cara frontal, durante quince minutos netos de ataque utilizando herramientas mecánicas y electromecánicas;

- TL-30x6, indicando ensayo en la cara frontal y cualquiera de las otras cinco caras, durante treinta minutos netos utilizando herramientas mecánicas y electromecánicas;

- TRTL-30, indicando ensayo sólo en la cara frontal, durante 30 minutos netos utilizando herramientas mecánicas, electromecánicas y soplete;

- TRTL-60x6, indicando ensayo en la cara frontal y en cualquiera de las restantes cinco caras, durante sesenta minutos netos utilizando herramientas mecánicas, electromecánicas y soplete;

- TXTL-60x6, indicando ensayo en la cara frontal y en cualquiera de las restantes cinco caras, durante sesenta minutos netos utilizando herramientas mecánicas, electromecánicas, soplete y explosivos.

La norma también incluye la categoría especial de cajas de depósito, en cuyo caso el ensayo incluye, además de una prueba frontal equivalente a la categoría TL15, una prueba de pesca desde el dispositivo receptor de depósitos.

Una serie de tablas especifican las características de las herramientas utilizables en el ataque para cada una de las categorías o clases. Entre ellas se incluyen herramientas manuales comunes, ganzúas, discos y sierras circulares de corte, taladros portátiles, sopletes y otras.

La realización del ensayo está a cargo de un equipo humano experimentado y con la formación y destrezas necesarias. El equipo conoce previamente el equipo a ensayar y su diseño.

El resultado del ensayo permitirá determinar si la caja tipo ensayada es clasificada o no en determinada categoría sobre la base del criterio arriba descrito.

EN 1143-1

La norma EN 1143-1 tiene por título "Unidades de almacenamiento de seguridad - Requisitos, clasificación y métodos de ensayo para resistencia al robo - Parte 1: Cajas fuertes, puertas y cámaras acorazadas". Se trata de una norma europea regional emitida por el comité europeo de normalización, CEN, en el año 1997 y ha sido automáticamente adoptada como norma nacional en los quince países de la Unión Europea, más Islandia, Noruega y Suiza. Su ICS es el 03.060. Puede conseguirse en español en AENOR (34-91) 4326036 (www.aenor.es).

Las secciones principales de esta norma establecen la clasificación general, los requisitos de documentación, los requisitos constructivos y los requisitos funcionales. En esencia, la norma prevé una clasificación de la resistencia al robo de cajas fuertes de acuerdo a una fórmula de cálculo que determina un valor de resistencia según el comportamiento de la caja durante el ensayo.

Los requisitos de documentación incluyen dibujos y cortes detallados, cantidad y disposición de cerraduras y pestillos, posición de blindajes y elementos de protección especiales, orificios y otros, así como instrucciones para la fijación al piso o instalación o encofrado, en su caso, y especificación de los materiales de construcción.

Los requisitos constructivos de esta norma son mínimos y se refieren a los orificios permitidos en las paredes de las cajas y al peso mínimo por debajo del cual deberá utilizarse un anclaje. También incluyen el número y categoría de las cerraduras que la caja debe portar. No hay ninguna mención a espesores o materiales utilizados en los blindajes.

Los requisitos funcionales se refieren al ensayo y describen el equipamiento humano y material para el ensayo, tablas de herramientas, valores y coeficientes aplicables a cada categoría de herramienta, acceso alcanzado durante el ataque, limitaciones al uso simultáneo de herramientas, procedimiento operativo y cálculos.

También entre los requisitos funcionales se encuentra la prueba de la resistencia del anclaje, en el caso de cajas de peso inferior a un mínimo especificado, y la prueba con explosivos, en el caso de que se desee calificar a la caja como resistente a explosivos.

Once categorías permiten clasificar las cajas fuertes entre los grados 0, el mínimo, y X, el máximo, según determinados intérvalos de valores de resistencia obtenidos mediante el ensayo especificado para acceso parcial y para acceso completo.

A modo de ejemplo, los siguientes son algunos grados y sus correspondientes valores mínimos:

- Grado II; acceso parcial, mínimo 50 RU; acceso completo, mínimo 80 RU;

- Grado IV; acceso parcial, mínimo 120 RU; acceso completo, mínimo 180 RU;

- Grado VI; acceso parcial, mínimo 270 RU; acceso completo, mínimo 400 RU. Una tabla similar especifica las categorías y los valores mínimos para las puertas de bóveda, que reciben un tratamiento completamente afín al de las cajas fuertes.

CONSIDERACIONES ADICIONALES

Ensayo y estrategia de ataque.

Las normas descritas esencialmente coinciden en dar más importancia a los requisitos funcionales que a los constructivos, de modo que no dificulten el desarrollo tecnológico, y en requerir determinado nivel o categoría de cerraduras dependiendo de la categoría de las cajas. También coinciden en plantear la posibilidad de utilizar un amplio conjunto de herramientas.

Sin embargo, son muy divergentes en lo que se refiere a la estrategia del ataque. En el caso de la norma norteamericana, el fabricante que somete la caja a ensayo decide a priori la categoría por la que opta; es decir, indicará si desea alcanzar la clase TL-15 o TRTL-30, por ejemplo. Ello condicionará, además del límite de tiempo para el ataque, las herramientas que utilizará el equipo de ensayo y las caras que serán sometidas a ataque. El resultado de la prueba es del tipo apto/no-apto.

Por el contrario en la norma europea, el fabricante no elige el nivel y el jefe del equipo de ensayo decidirá que herramientas utilizará con toda libertad (a excepción de los explosivos). El resultado del ensayo será un valor de resistencia que, al compararlo con la tabla, indicará el grado alcanzado. En el ensayo norteamericano el equipo de ensayo tratará, en un tiempo inferior a los límites de 15, 30 o 60 minutos efectivos y dentro de las limitaciones preestablecidas en las herramientas utilizables, de lograr la apertura o el acceso especificado.

En el ensayo europeo, el equipo de ensayo seleccionará que herramientas utilizará, teniendo en cuenta que las herramientas más potentes tienen coeficientes y valores básicos mayores, a fin de conseguir la apertura o el acceso con un mínimo valor de resistencia; es decir, con una herramienta potente avanzará más rápido el equipo, pero la caja tipo sometida a ensayo acumulará unidades de resistencia más rápidamente, por lo tanto, no necesariamente será la mejor estrategia.

En particular, la norma europea permite el uso de soplete en cualquier caja, mientras que la norma norteamericana sólo lo admite en las cajas que optan por las categorías calificadas como TRTL o TXTL. Visto de otro modo, el uso de soplete por parte del equipo de ensayo europeo en cajas que no lo ameritan elevará artificialmente su valor de resistencia.

Los resultados obtenidos con ambos ensayos son muy dependientes del equipo humano involucrado, pero más si cabe en el caso del ensayo europeo. De ahí la necesidad de que el laboratorio de ensayo cuente con una acreditación que asegure la repetibilidad y reproducibilidad de los resultados. Ensayos interlaboratorio llevados a cabo antes de la emisión de la norma europea pusieron de manifiesto que la precisión del ensayo es aceptable para los efectos prácticos de clasificación de cajas fuertes.

ETIQUETADO Y REGLAMENTACION

Las dos normas descritas incluyen la posibilidad de marcado o etiquetado del producto.

En el caso de la norma norteamericana el marcado se realiza dentro del esquema de certificación de producto denominado "UL Listed". Un directorio específico para equipos de protección contra robo renovado anualmente incluye las categorías de resistencia y las razones sociales de los fabricantes, identificando los expedientes de certificación. Sólo los laboratorios de UL llevan a cabo ensayos de resistencia al robo bajo la norma ANSI/UL 687.

En Europa, por el contrario, son varios los laboratorios que ensayan y certifican el producto bajo la norma EN 1143-1. El directorio de la European Safe Rating Committee recoge esos laboratorios, así como los datos de los principales fabricantes europeos y del resto del mundo con producto ensayado y clasificado.

En algunos países, la autoridad encargada de supervisar la seguridad bancaria, ha establecido reglamentos de carácter obligatorio para las cajas fuertes. En Europa, el reglamento establece que las instalaciones bancarias deben contar con cajas fuertes de resistencia al robo grado IV como mínimo. En otros países, la reglamentación establece sus propios requisitos, sin mencionar las normas UL o EN.

NORMA COSTARRICENSE

En Costa Rica existe una norma nacional de clasificación y ensayo de cajas fuertes, la INTE 17-03-01. Esta norma es equivalente a la ANSI/UL 687 en lo relativo a cajas fuertes; tan sólo se diferencia en que no incluye lo referente a cajas con buzón de depósito. Los requisitos, herramientas y clasificaciones son idénticas a las de la norma UL. Ninguna otra norma existe al respecto en Centroamérica, ni existen laboratorios acreditados para ese ensayo.





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