Home
Normas
Fabricantes
Bancos
Empresas
Hoteles
Joyerías
Residencias
Depósitos
Empotrables
Distribuidores
Criterios
Preguntas
Asesoría
Técnicos

Criterios de Protección

Qué debo proteger?

Debo proteger todos aquellos objetos o valores que sean importantes para nosotros, ya sea por su valor intrínseco o sentimental. En especial, se debe proteger lo que, en caso de pérdida, ocasione un daño muy grande o sea irremplazable. No se debe olvidar que la vida es irremplazable, por lo tanto su protección debe ser el objetivo prioritario en todo momento.

De qué me debo proteger?

Básicamente nos debemos proteger de dos tipos de riesgos:

A - Naturales:

Terremotos, erupciones volcánicas, huracanes, rayos, etc.

B - Provocados por el hombre:

Incendios, robos, asaltos, secuestros, ataques terroristas, conmoción civil, etc.

Cada uno de estos riesgos posee características propias y para cada caso particular presenta posibilidades de materialización y consecuencias diferentes. Por lo tanto, se debe hacer un análisis que permita determinar cuáles son los riesgos que más nos pueden afectar, la posibilidad de cada uno de ellos materializarse y luego establecer una solución integral que permita enfrentar cada uno de los riesgos de acuerdo con sus características específicas. Por ejemplo, veamos los casos de riesgo de asalto o riesgo de robo. Primero definamos los términos, que normalmente se confunden o se aplican indistintamente.

Robo: Es un hecho que ocurre cuando no se encuentran personas presentes, se ejerce violencia sobre objetos (paredes, puertas, cajas fuertes), para apoderarse de valores, su duración puede ser considerable (incluso días).

Asalto: Es un hecho que ocurre cuando se encuentran personas, ya sean los propietarios o terceras personas (clientes o empleados), presentes. Se caracteriza porque los delincuentes ejercen mucha violencia, ya sea física o psicológica sobre las personas, para controlarlas rápidamente y su duración es muy reducida (normalmente no más de 5 minutos), la violencia sobre los objetos es reducida.

Continuando con nuestro ejemplo, consideremos que deseamos protegernos de un robo, por lo que adquirimos una caja fuerte resistente al robo y guardamos en ella confiadamente nuestros valores, pero este equipo por sí solo no está en capacidad de protegernos en caso de un asalto, ya que de producirse, los delincuentes nos forzarán a abrir la caja, para protegernos de un asalto, dado que sus características son diferentes a las del robo, debemos tomar medidas también diferentes.